Los Representantes,
Reconociendo que en algunos sectores de la Antártida el cambio climático está produciendo efectos observables sobre la vida silvestre autóctona, que incluye a las poblaciones de pingüinos y aves marinas;
Recordando el Artículo 3 del Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente ("el Protocolo") que requiere que las actividades en el área del Tratado Antártico se planifiquen y realicen de manera tal que se limiten los impactos adversos en el medioambiente antártico;
Recordando además los requisitos del Anexo II del Protocolo, sobre la Conservación de la flora y fauna antárticas;
Reconociendo la extensa red mundial de BirdLife International de Áreas Importantes para la Conservación de las Aves ;
Deseando garantizar que las prácticas de conservación en la Antártida sean coherentes con los actuales enfoques mundiales de prácticas recomendables;
Conscientes del potencial de perturbación nociva sobre las concentraciones de aves en la Antártida producidas por un abanico de actividades humanas en la región;
Conscientes también de la necesidad de que las investigaciones en curso mejoren los conocimientos acerca del estado y las tendencias de las poblaciones de aves en la Antártida;
Recomiendan que sus Gobiernos:
1. reconozcan y acepten el informe sobre la identificación de Áreas Importantes para la Conservación de las Aves en la Antártida, que abarca los sitios de reproducción;
2. sometan el informe a la atención de la Secretaría del Acuerdo sobre la Conservación de Albatros y Petreles para su consideración;
3. tomen en cuenta la información contenida en el informe al momento de planificar y realizar sus actividades en la Antártida, lo que incluye la preparación de evaluaciones del impacto ambiental;
4. soliciten al Comité para la Protección del Medio Ambiente que proporcione una actualización en la Reunión Consultiva del Tratado Antártico acerca del grado en que estas Áreas Importantes para la Conservación de las Aves están, o deberían estar representadas dentro de la serie de Zonas Antárticas Especialmente Protegidas, en particular aquellas zonas que podrían calificar como hogar de las "principales colonias de reproducción de aves autóctonas"; y
5. lleven a cabo un adecuado seguimiento de las poblaciones de aves para informar las futuras medidas de gestión que pudieran requerirse.