Los Representantes,
Recomiendan, a sus Gobiernos que aprueben la siguiente declaración sobre la investigación científica en la Antártida:
Los Gobiernos participantes en la Decimoquinta Reunión Consultiva:
Profundamente conscientes del papel que la Antártida y el Océano Austral desempeñan en los procesos físicos, químicos y biológicos interactivos que regulan el Sistema Planetario en su totalidad;
Reconociendo que,
(a) la región antártica tiene una gran cantidad de radiación negativa y actúa, por ende, como uno de los "refrigeradores" de la Tierra. Cualquier modificación de esa cantidad tendría consecuencias mundiales en la circulación atmosférica y oceánica;
(b) las condiciones por debajo de la plataforma de hielo y el cinturón de hielo marino promueven la formación de agua fría de fondo que fluye hacia el norte;
(c) los mares polares desempeñan un papel especialmente importante en el intercambio de CO2 entre el océano y la atmósfera puesto que pueden ser inmensos sumideros de CO2. Estos procesos son controlados por la formación hielo-mar, la convección termoalina y la productividad biológica;
(d) la Antártida proporciona condiciones únicas para estudiar el impacto de contaminantes fabricados por el hombre en el ozono atmosférico;
(e) un registro detallado del clima mundial pasado y la química atmosférica a lo largo de cientos de milenios se halla preservado en la capa de hielo antártico y en los sedimentos del Océano Austral y el continente antártico;
(f) debido a que se prevé que el cambio climático sea más amplio en altas latitudes, la detección de tal cambio en un contexto de alta variabilidad natural se logra mejor en las regiones polares;
(g) las comunidades vegetales que existen en condiciones polares son sensibles a los cambios de temperatura, y pueden ser buenos indicadores del cambio climático;
(h) la capa de hielo antártico contiene suficiente agua para elevar el nivel mundial del mar unos 60 m en el mundo entero. Cualquier alerta climática del efecto de invernadero, por poco que haga variar este volumen de hielo, tendrá considerables repercusiones en el nivel del mar;
Reconociendo, con aprecio, que la contribución que la ciencia antártica puede aportar a estos temas científicos está sujeta a una intensa labor en el marco del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR), que ha identificado los siguientes cinco ejes de investigación principales, interconectados e interdisciplinarios a efectos de definir y abarcar las prioridades de la investigación:
(a) la Detección de Cambios de Importancia Mundial Mejor Observados en la Antártida;
(b) los Procesos que Vinculan el Hielo Antártico y los Sistemas Biológicos con el Océano y la Atmósfera Mundiales;
(c) las Fuentes Antárticas de Información Paleoambiental;
(d) la Ecología en el Cambiante Medio Ambiente Antártico;
(e) la Vigilancia de los Cambios en la Antártida;
Reconociendo, además, que otros programas científicos no tan directamente vinculados a la cuestión del cambio mundial revisten igual valor para la ciencia;
Conscientes de la necesidad de cerciorarse de que todas las actividades en la Antártida se basan en una información suficiente para garantizar la formulación de juicios fundados acerca de sus consecuencias ambientales;
Reiteran su compromiso contraído de proseguir las investigaciones científicas en la Antártida; y
Declaran su intención de:
1. Proseguir vigorosamente los programas de investigación científica en la Antártida de forma que se aprovechen lo mejor posible los recursos disponibles.
2. Asegurar que sus esfuerzos científicos contribuyan en lo posible a programas de significación mundial realizados o preparados por el Consejo Internacional de Uniones Científicas y por otras organizaciones internacionales.
3. Asegurar que los resultados y observaciones de las investigaciones estén, en conformidad con el Artículo III del Tratado Antártico, libremente disponibles y que los resultados de los programas antárticos de significación mundial se señalen a la atención de la comunidad científica internacional lo antes posible.
4. Asegurar que las actividades en la Antártida tengan plenamente en cuenta la importancia mundial de la Antártida como laboratorio científico y como lugar donde se puedan controlar con mayor facilidad los aspectos de los cambios mundiales.
5. Asegurar, en conformidad con la declaración contenida en la Recomendación IX - 5 sobre el medio ambiente antártico, que toda actividad antártica se base en información suficiente para formular juicios fundados acerca de sus consecuencias ambientales.