Los Representantes:
Reconociendo la permanente importancia de los datos meteorológicos antárticos para respaldar operaciones al interior de la Antártida y para elaborar pronósticos del clima y para el desarrollo de la investigación meteorológica, en especial para la investigación del clima global;
Deseando que se reduzcan a un mínimo los riesgos para las personas y la infraestructura en la Antártida impuestos por el clima, y por los efectos oceanográficos y en la criósfera relacionados con el clima, y observando que las estrategias de mitigación de dichos riesgos son más eficaces cuando se basan en datos;
Reconociendo la sólida tradición de cooperación entre las Partes del Tratado Antártico en el desarrollo y la puesta en común de la información meteorológica y medioambiental oceanográfica y de la criósfera asociada;
Agradeciendo la estrecha cooperación entre la Reunión Consultiva del Tratado Antártico (RCTA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM);
Agradeciendo además el trabajo realizado por el Panel de Expertos en Observaciones Polares, Investigaciones y Servicios del Consejo Ejecutivo de la OMM, que incluye, pero no se limita a los servicios de pronósticos meteorológicos y marinos (olas y hielo marino) en un rango de escalas de tiempo (como las descritas en la iniciativa del Sistema Mundial Integrado de Predicciones Polares, (GIPPS)) y el continuo desarrollo y respaldo de sistemas tales como la Red de Observación Antártica, (AntON), Vigilancia de la Criósfera Global (GCW), y el Programa Internacional de Boyas Antárticas (IPAB);
Recordando la Recomendación V-2 (1968), la Recomendación VI-1 (1970), la Recomendación VI-3 (1970), la Recomendación X-3 (1979), la Recomendación XII-1 (1983), la Recomendación XIV-7 (1987), la Recomendación XIV-10 (1987) y la Recomendación XV-18 (1989), que en su conjunto reseñan un gran esfuerzo internacional por mitigar los riesgos impuestos por el clima y el mar (olas y hielo marino) al personal y a la infraestructura de la Antártida;
Recomiendan que las Partes:
1. continúen cooperando en mejorar el sistema de recolección y distribución oportuna de datos meteorológicos antárticos, con especial atención en el aumento de la eficacia, la fiabilidad y economía de esfuerzos, y teniendo en cuenta las oportunidades ofrecidas por las nuevas tecnologías;
2. faciliten, en la medida de lo posible, el desarrollo y la utilización de sistemas e infraestructura para el respaldo de robustos sistemas de observación, investigación y servicios meteorológicos y marinos (olas y hielo marino); y
3. respalden y alienten a la OMM en el desarrollo de su estrategia de servicios en amplia consulta con otros desarrolladores de servicios pertinentes y con los usuarios del servicio.